Proposta educativa
26 abr 19

Trabajando en equipo y desde el corazón, los sueños se hacen realidad

En el IES Juan de la Cierva de Totana hemos descubierto que si se trabaja en equipo y se confía en el otro, los sueños, por muy altos que sean, se pueden convertir en realidad.

Hacia el final del curso 2017-2018 supe de este proyecto de ACNUR. Aunque me entusiasmó, pues daba respuesta a las metodologías en las que creo, e incluso me inscribí con el permiso y la connivencia de mi equipo directivo, fue imposible llevarlo a cabo en ese momento por las fechas en las que se lanzó. Pero la mecha estaba encendida.

Con el nuevo curso, 2018-2019, en el IES Juan de la Cierva de Totana retomamos la iniciativa y ya desde la primera evaluación conformamos un grupo de entusiastas profesores, entre los que estábamos Aurora, Tina, Ginés, Toñi y yo misma, que asumimos las responsabilidades de cada uno de las cinco comisiones: cartel, comunicación, producción, solidaridad y coordinación. Otro grupo de profesores solicitaron colaborar en las distintos aspectos del proyecto (Encarna, Kiska, Jesús, Iris, Isabel, Rosalía, Juan Francisco, Mariló, Mari Ángeles…). Y sobre todo los alumnos. Ellos eran los auténticos protagonistas del proyecto y nos sorprendió su implicación. Desde los alumnos de bachillerato que crearon los carteles y la decoración que ambientó el evento, hasta las alumnas de 3º de ESO que llevaron todo el peso de la comunicación en Redes Sociales, e incluso hicieron una rueda de prensa. Creamos una página de Facebook, un espacio en Instagram y en Twitter y con el hastag #LocoFestivalTotana íbamos explicando los pasos que nos acercaban al concierto. Como actividad complementaria, se trajo de la UMU (Universidad de Murcia) una exposición de fotografía sobre los refugiados, que decoró los pasillos del instituto durante la semana del evento, que se llevaría a cabo el 5 de abril.

El proyecto estaba diseñado en cuatro fases. Una primera fase de concienciación del problema de los refugiados, en la que los alumnos de los diferentes grupos vieron un vídeo y reflexionamos al respecto para terminar comprometiéndonos en este proyecto solidario. En la segunda fase, las distintas comisiones trabajamos para llevar a cabo el evento. Este etapa fue la más dura, ya que eran muchísimas las acciones que había que llevar a cabo, así como las “puertas” a las que llamar. En este sentido hemos de reconocer la solidaridad de todo el mundo al que acudimos, desde los grupos de música, los suministradores de los aperitivos que se vendieron en el evento, hasta el propio Ayuntamiento de Totana que se volcó en todo lo que necesitábamos. Gracias al apoyo de todos, la fase central, el concierto, se transformó de una actividad escolar en un concierto con todos los ingredientes de los grandes eventos municipales. A pesar de la lluvia, que amenazó con “aguarnos la fiesta”, fue todo un éxito. Allí acudieron padres, alumnos, profesores, autoridades...

La última fase del proyecto, consistía en una sesión de reflexión final sobre lo que habíamos aprendido-vivido-experimentado. A la vuelta de las vacaciones de Semana Santa, con el sosiego recuperado, nos reunimos todos los participantes en el salón de actos del instituto y allí, en libre asamblea, fuimos comentando todo lo que habíamos conseguido, tanto a nivel grupal y para los refugiados, como a nivel personal.

Resultó muy emocionante escuchar a los alumnos contar sus experiencias: la alumna de bachillerato que el próximo curso no estará ya en el Centro, y que valoraba el proyecto como el mejor colofón final de sus estudios; o el alumno, generalmente travieso y poco implicado en las cuestiones académicas, que nos pedía que contáramos con él para próximas ediciones.

En definitiva, descubrimos que no sólo habíamos alcanzado el propósito de sensibilización y recaudación, sino que la implicación en este proyecto de profesores y alumnos abonaba una siembra que podía germinar en futuros trabajos de concienciación. Además, comprobamos que si se trabaja en equipo y se confía en el otro, los sueños, por muy altos que sean, se pueden convertir en realidad.

Este proyecto nos ha servido para mirarnos también a nosotros mismos. Hace tiempo que teníamos intención de trabajar en un gran proyecto solidario y esta experiencia nos ha servido para ponerlo en práctica. Lo sorprendente es que algunos de los profesores que hemos participado nunca habíamos trabajado juntos. Con el Loco Festival nos hemos descubierto y hemos descubierto al otro. Y otro descubrimiento ha sido sobre algunos alumnos y alumnas, cuyas capacidades y habilidades nos han sorprendido.

 






Torna



Una iniciativa de:


ACNUR

Entitats col·laboradores:


GSD educación

Partner educatiu:


EduXarxa